no burritos just tacos no

Son los mexicanísimos tacos y los burritos, las dos comidas mas reconocidas a lo largo y ancho de los Estados Unidos de América, pero; ¿los tacos, burritos y demás comidas de origen mexicano son iguales en México que en U.S.A.? Si le preguntamos a muchos de los que vivimos en frontera, y más aún a los compatriotas que emigraron a dicho país, la respuesta será muy obvia: ¡¡no hay nada como lo hecho en casa!! (refiriéndome a “casa” como lugar de origen).

Habitando en la metrópoli de Atlanta, GA, en el sureste de Estados Unidos, o lo que allá se conoce como “el sur”, me topé en repetidas ocasiones con esta discordia. Al notar que los platillos típicos, muchos de los cuales he sido entusiasta consumidor y cocinero, diferían en preparación y naturalmente en ingredientes; al principio sentí molestia como cuando en la secundaria tus compañeros rabiosos de que les ganaste en la partida de canicas, trompos, tazos o hasta monstruos del bolsillo (¿los recuerdan?) emitían una frase alusiva a tu progenitora, pero conforme me fui topando con esta situación comencé a razonar que tan “ofensivo” y/o “irrespetuoso” era el que los gringos reinterpretaran y reescribieran nuestras recetas.

En una ocasión, nos preparábamos para salir a merendar (y a pre-copear, ¿porque no?) Stephen, Mark y un servidor; ellos sugirieron ir a un pequeño lugar especialista en burritos (o un “joint“, como ellos se referían al lugar pequeño). No muy convencido accedí a ir. El pequeño restaurante estaba convenientemente ubicado a escasas cuadras de donde yo habitaba, en el centro de Decatur, el centro de lo que ellos llamaban ciudad (que en realidad para nosotros es como una delegación) con muchos pequeños establecimientos de orden social con buena reputación y calidad (restaurantes, bares, tiendas), y como era de esperarse al llegar el ambiente fue muy limpio y grato. Procedí a analizar el menú y terminé ordenando lo que mas se pareciera a los burritos de por acá que tanto disfruto (cada vez con menor frecuencia, por aquello del exceso en el consumo de harinas). Nos sirvieron unos tragos en lo que preparaban la comida, y cuando nos sirvieron los platillos… ¡oh sorpresa! el aclamado burrito tenía pepino, cilantro, lechuga (todo en exceso), un sabor a especies muy prominente, crema agria y una tortilla de harina mas dulce que nuestros típicos buñuelos. Por respeto a la invitación de mis amigos, intenté comer lo mas que pude. Reflexioné bastante ese hecho, pues, para mi era tan pero tan raro no terminarme un plato de comida, que me sentí extraño a mas no poder. Otra situación fue cuando escucho que otro amigo, Steve y los suyos tendrían una cena de corte mexicano, nada excepcional, una simple comida habitual. Cenarían tacos. Irían a comprar la carne molida, la salsa, la crema, el queso amarillo y los “hard shells“, tostadas hechas con la forma erguida de un taco, a la venta en caja; combinación final que no existe a lo largo y ancho de nuestro país y que, por si fuera poco, no se asemeja en lo absoluto al típico taco de carne asada que tanto disfrutamos en Baja.

Viene a mi mente otra situación mas, estando hospedado en los dormitorios de la Universidad de North Park en Chicago, conviviendo con otros mexicanos, que como dirían por esos lares “born and raised” (nacidos y criados) en México; intentábamos decidir que degustar en esa cálida y ventosa tarde (no por nada le llaman “the windy city“), por lo que decidimos caminar hacia los límites de la universidad. En una de sus salidas, frente a ella se encontraba un pequeño restaurante mexicano, y sin chistar mis compañeros decidieron que era la mejor opción. Vale la pena mencionar que todos teníamos el mismo tiempo de haber arribado a Estados Unidos (un promedio de 2 días) y que yo era el único que vivía en frontera con dicho país. A pesar de mi desacuerdo, como el resultado de una elección democrática y por yo haber sido minoría, entramos al inmueble y procedimos a elegir nuestros sagrados alimentos. A pesar de que nos percatamos que había empleados hispano-parlantes, cosa que en teoría pudiéramos interpretar como una probabilidad mas alta de que los alimentos sean mas auténticos y apegados a sus recetas tradicionales; sigo opinando que mi elección fue si no bien la mejor, si la menos peor, ordenando un burrito de lengua. Tortillas de harina dulces con extraña lengua en salsa verde. La idea es bastante clara. La combinación era un tanto extraña y un poco mas que ligeramente desapegada a lo que yo conocía.

Con esta cantidad de anécdotas y sobrando muchas mas de carácter similar, procedo a analiza y reflexionar (o por lo menos intentarlo); a usted fino lector (y a mi mismo) nos pregunto: ¿que origina que los platillos típicos y tradicionales de nuestro bello país sean modificados en Estados Unidos de América? y, ¿que origina que en gran medida, muchos de los mexicanos al visitar ese país prefieran consumir alimentos promocionados como mexicanos?

Considero que la causa de la modificación de recetas tradicionales mexicanas por parte de cocineros Estadounidenses se debe a varios factores, entre los que destacan: la desinformación de la receta tradicional, la carencia de ingredientes apegados a dicha receta original, la necesidad de adaptación de dicha receta a los paladares gringos, y (probablemente derivada de la anterior) la necesidad de implementar estrategias mercadológicas para poder colocar el producto (platillo) en cuestión dentro de un nivel de venta favorable. Viertan todos estos factores en la licuadora y obtendrán una receta mexicana -alterna- ¡con tocino, queso amarillo y crema agria incluidas! Si no les queda claro dicho resultado, les sugiero consulten muchas de las recetas del aclamado chef Rick Bayless, originario de Oklahoma y con cadenas de restaurantes en los estados de Illinois y California, quien a pesar de tener mas de 15 reconocimientos y haber publicado mas de 8 libros, todavía no me convence, aunque debo admitir que en épocas mas recientes he sabido que hace un esfuerzo mayor por documentarse con respecto a nuestras tradiciones culinarias y ha hecho varias visitas a pueblos y ciudades del sur de México, con este mismo propósito. Con respecto a la segunda cuestión, es decir, la razón prominente por la cual los paisanos en U.S.A. elijen consumir mas los alimentos ofertados como mexicanos; y mi veredicto es que si son mexicanos que han permanecido por un largo tiempo en los Estados Unidos, su consumo de comidas presuntamente mexicanas tiene un arraigo afectivo correlacionado, de manera que al consumir dicho platillo que me recuerda a tal o cual vivencia, o mas común, a tal o cual lugar (como a mi lugar de origen), entonces sentiré cierta “cercanía” con aquello que añoro y por consiguiente obtendré un “alivio” (por lo menos momentáneo), porque como dijo el vox populi de Alex “el Tri” Lora: “recordar es vivir, y todos queremos vivir mas”. Ahora bien, si los compatriotas en cuestión no han permanecido por largo tiempo fuera de su tierra, la cosa cambia; considero que consumen alimentos de categorización mexicana por los siguientes factores: temor a lo desconocido y/o costumbre, principalmente.

chicago

Los compañeros y yo en algún restaurante mexicano en la ciudad de Chicago, Il. (anécdota omitida en este escrito)

Dicho todo lo anterior, he modificado (ligeramente) mi percepción con respecto a las transformaciones que sufren nuestras recetas en el extranjero, alcanzo a comprender a que se debe; pero aún así no justifico e invito a que encaminemos nuestro espíritu de boy scout hacia una búsqueda mas precisa del origen culinario de los que elegimos consumir, a fin de preservar la originalidad y, por el contrario, mantener cierta apertura para nuevas variantes de recetas tradicionales (esta sugerencia aplica para mi). Si el caso es que sin añoranza evidente nos encontramos en el extranjero (y sobre todo en situaciones que difícilmente se repitan en nuestras vidas), no nos cerremos a la posibilidad de ser partícipes de una experiencia novedosa y atrevernos a exponer al paladar a sabores, si bien no nuevos, si diferentes para nosotros; después de todo la experiencia es condicionante elemental para el aprendizaje y las apuestas indican que el día de mañana volverás a probar tus platillos favoritos locales. Así es, no todo está escrito y, por cierto, así como les he contado de las desalentadoras variantes de los platillos mexicanos, les comento que fue una muy grata experiencia saber que en el extranjero hay gente totalmente desvinculada a nuestra cultura, que tiene un gran aprecio a ella y un gran conocimiento de la cocina mexicana; tal es el caso de el Señor Stephen, quien fue incansable apoyo durante mi estancia en U.S.A. y precisamente reconforto mi añoranza nacional con las mejores salsas que he probado en ese país, claro, ¡elaboradas por el mismo! No en vano le apodé y le considero “the most mexican american I´ve met” (el americano mas mexicano que he conocido). ¡¡¡Kudos!!!

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About chrisrockerstar

Nacido en Ensenada, Baja California en 1983. Técnico en Electrónica Digital, Licenciado en Psicología, ESL Teacher y Profesional de Enseñanza Musical. Amante de la música, de los detalles, de la obsesivo-compulsión, de la lógica, de las cosas simples, de la sabiduría de la naturaleza, de mi mujer y de la existencia misma.

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